martes, 14 de diciembre de 2010

Dos siglos como prisioneros de guerra

De vez en cuando me pierdo por las páginas de TED y de veras que es muy recomendable (más aún con la reciente proliferación de contenidos traducidos al castellano). En esta última ocasión encontré una presentación que me hundió en el sofá durante 15 minutos, junto a las tribus lakota y sioux y la cruda realidad de su existencia. Siento una gran admiración por la cultura de los nativos americanos, y en concreto por todo lo referente a los indios norteamericanos. Creo recordar que la cosa se remonta a cuando veía en familia las películas del Oeste los sábados en TVE. Entonces mi padre me insistía: "Recuerda que, aunque no lo parezca, los buenos son los indios".

En el siguiente vídeo el fotógrafo Aaron Huey -que no es indígena- repasa la historia del desplazamiento y exterminio crónico que los lakota han padecido en los últimos doscientos años, visto desde el objetivo de su cámara tras 5 años de convivencia en la reserva de  Pine Ridge. Es difícil exportar democracia a Oriente Medio, por ejemplo, cuando de puertas para adentro se tolera la convivencia con este genocidio invisible sufrido por los herederos de los  pobladores originarios de un país. La violación repetida de los tratados firmados en la segunda mitad del siglo XIX entre el gobierno estadounidense y los lakota, ha depreciado el valor de la palabra y su rúbrica hasta los límites de la indignidad más siniestra del ser humano y sus formas de gobierno. Mejor será que le deis al play...

[En la pestaña de "subtítulos" podéis escogerlos en español]

2 comentarios:

Rebeca dijo...

No sólo los nativos norteamericanos, la historia se reproduce con cualquier pueblo. A veces reniego de mi condición humana...aunque menos mal que es solo a veces...todavía creo que se puede cambiar y eso es lo que debe mantener la lucha.

H_Romero dijo...

Siempre hacia adelante. Tu fiel escudero...