sábado, 31 de julio de 2010
Una lágrima, por favor
martes, 27 de abril de 2010
Yo, culpable
- He vuelto a mantener una conversación con alguien que un día se propuso joderme sin motivo, a sabiendas y llegando incluso a disfrutar eróticamente con ello, sin demostrar por su parte ni el más mínimo reconocimiento de la estocada acometida. Efectivamente, soy un pelapipas federado y con carné.
Cita postuaria: "No se puede ser y no ser algo al mismo tiempo y bajo el mismo aspecto". (Aristóteles, 384-322 AC)
martes, 2 de marzo de 2010
Esto lo jodisteis entre unos pocos...
"Números somos y números seremos...
Aunque te la puedes oler, la mala noticia siempre viene de repente, como un chorro de agua congelada, como un quiebro en tus piernas, como un escupitajo en la cara. Los que te comunican la mala nueva suelen mirar cabizbajos, apesadumbrados. Si son buenos empresarios y mejores personas les duele la situación. Claro que sí. Pero si son aprovechados y malnacidos seguro que les llega un hormigueo de disfrute y placer. Qué mas da. Cuando te lo dicen es el acabose. El hasta aquí hemos llegado guapo/a. Puedes recoger tus cosas, se te pagará lo establecido (en el mejor de los casos) y no dudes de que en cuanto sepa de alguna oportunidad hablaré muy bien de tí porque eres un/una gran profesional que has dado mucho por la empresa. Te echaremos de menos, bla, bla, bla, pero vete cuanto antes, que ya me sales caro/a. El sorpresón es tan inesperado que apenas puedes despedirte de tus amigos y compañeros. No da tiempo, nunca da tiempo. Y cuando lo haya, ya tendrás horas y horas para el correo electrónico, el móvil o el omnipresente Facebook. Besos rápidos, lágrimas contenidas y buenas maneras en tus últimos minutos en una empresa a la que le has dedicado mucho más que tu jornada laboral. Un sitio por el que has dado lo mejor de tí y que te devuelve los favores recibidos en forma de liquidación, de finiquito, de ahí está la puerta majo/a. Y a otra cosa mariposa, que al inhumano ritmo que vamos números somos y números seremos...
Ese mal momento ya lo viven a diario una media de 4.000 españoles, que se dice pronto. Una sonrojante cifra que debería cuestionar la permanencia de cualquier Gobierno con un mínimo de dignidad. O de estética. Esta entrada va por esos más de cuatro millones de parados de corta y larga duración a los que se les ha atragantado la vida laboral y personal a bote pronto. Sin avisar. Tengas hijos o no. Estés hipotecado o no. Que a nivel contable, repito, sólo eres un número más. Y encima rojo sangre. Este texto va por ellos, por esos millones de parados inquietos que tantos ánimos y calor necesitan en estos momentos. A pesar de las estupideces y rifirrafes de nuestros políticos, saldremos adelante. Como tantas veces".
Para completar el puzle os dejo un par de estupendas viñetas cortesía del siempre perspicaz JRMora...


Así que, cachondeíto, el justo [No os perdáis la colección de enlaces que aparecen al final de este post con las diferentes versiones de la happy-campaña de marras]
jueves, 4 de junio de 2009
Se busca marciano para intercambio de residencia
Después de casi cinco horas al borde de la desgracia apareció en escena el héroe de turno, o eso creyeron todos los presentes, incluido el atormentado escalador. El Chuck Norris oriental se ofreció como negociador y se dispuso a trepar hasta el lugar en el que la futura víctima de si mismo tenía pensado despedirse del planeta. El salvador, muy seguro de sus habilidades, llegó a la altura donde se encontraba el sufridor compatriota y empezó a charlar con él. Los testigos del acontecimiento -a excepción de algunos medios que ya habían enviado la crónica del futuro cráneo esparcido por el piso inferior- se frotaban las manos presagiando un final feliz (no tan feliz como el dispensado en las modernas peluquerías orientales que se están instalando en España). Cuando los testigos de la odisea se abrazaban y bailaban la conga celebrando la habilidad del negociador, el figura agarró de un brazo al atormentado empresario y lo lanzó a los leones. S’ha acabat, dijo en su fuero interno el pacifista de plastilina sin más remordimientos que el de no haber acertado en la dirección del empujón, que condujo a la víctima a la lona de protección que le había preparado el dispositivo de emergencias.
Me quedé alucinando (de ese mismo alucinar que conjugaba Jim Morrison). A ver si lo entiendo: Un pobre desgraciado superado por los acontecimientos y preso de un ataque de enajenación mental de caballo, decide acabar con todo y no tiene derecho ni a tomarse su tiempo para meditarlo. Es más, no sólo no intentan convencerle de que aquel no es el camino, sino que encima le revientan esos instantes tan íntimos y personales empujándole al vacío para agilizarle los trámites. “¡Tienen que sodomizarme hasta el último día!”, debió pensar el pobre hombre. Está visto que ya no hay paciencia ni para que uno pueda arrepentirse de sus errores, por muy irreversibles que estos pudieran llegar a ser. Cuando ese buen hombre empezó a creer que quizá las cosas podrían encararse de otro modo, aparece un cazurro de cromañón y le jode su momento “alguien podría decirme que coño hacer con mi vida”. Ya me dirás, trabajar toda tu vida como un chino para esto. Lo macanudo del asunto es que no tardaremos mucho en pensar que es algo normal, como ya lo es no ceder el asiento a los mayores en el autobús, querer acariciar el éxito sin romper el huevo, perseguir la fama aunque sea a costa de rebañar la lengua con todo un regimiento de faranduleros de garrafón o no tener ni un reparo en hincar el codo en cantidades industriales sin asumir las consecuencias posteriores que tiene para nuestra azotea. Dejémoslo por hoy. El próximo mes, más y probablemente mucho peor.
martes, 5 de mayo de 2009
A todo cerdo le llega su San Martín
A todo cerdo le llega su San Martín
Uno de los placeres más elementales del ser humano, y no por ello menos reconfortante, es tomar un café y mientras ojear la prensa. Como humanoide en vías de humanización (aunque no me aseguran la plaza) procuro tomarme en serio eso de los placeres y a ello me puse. Manda bemoles que me haya tocado empezar por éste. A lo que iba. “Señorita, un expreso por favor”, solicité pausadamente al camarero de cuyo sexo no quiero acordarme. Para adaptarme a la vida moderna siempre que pido algo a alguien sin haber reparado visualmente en su sexo, lo hago en género femenino para no herir sensibilidades. Además, con ello consigo que si es un rapaz no me conteste -lo que ya es de agradecer, acostumbrados a leer en las páginas de sucesos noticias como “Fulano pidió la hora a Mengano y éste le hizo un lifting instantáneo con los nudillos”-. Y si es una paloma tal vez aproveche el viaje para traerme junto con la carga un mensaje con la cuenta, invitándome a abrirme más pronto que tarde. Si el tiempo es oro, es todo un detalle que alguien que no sea mi psiquiatra se preocupe para que lo aproveche, sólo fuera de la consulta por supuesto. Lo cierto es que al leer la prensa uno se siente reconfortado y aprovecha para agradecer a todas sus divinidades, incluso a las inmateriales, la suerte que ha tenido por estar en ese lugar y a esa hora repasando los periódicos y no haciendo otra cosa de poca relevancia, y por tanto susceptible de ser noticia. Existe una prueba empírica que te deja el cerebro contracturado si reparas en ella. Sujeta el periódico con una mano y con la otra señala una página al azar. ¡A qué adivino lo que estás leyendo! Algo sobre una quiebra multimillonaria que manda más gente al paro que concursantes fracasados de OT padecemos, o un ingreso en prisión del cerrajero de la finca colindante con la Consejería de Altos Vuelos sin Paracaídas que también se lo ha llevado calentito, una pelea multitudinaria entre los partidarios de Blackberry y Iphone con lanzamiento de carcasas tuneadas o el agravamiento de la salud de un pollo que cree tener algo de cerdo mientras suspira para que su gatita, que se encuentra hecha unos zorros, no padezca de lo mismo. Total, una auténtica mascarada con tintes de guiñol de “pague usted uno y –por favor se lo pido- llévese la docena”.
No temáis. Ya lo decía mi profesora de música: si colocas bien los dedos no cabe fallo posible. Y así debemos hacerlo: colocarnos bien las yemas en los oídos a fin de conseguir una mejor visión. No sé si sirve de algo pero como decir sandeces está de moda, me apunto al caballo ganador. Es de agradecer (aunque no sé muy bien a quién) que existan entretenimientos como la Bruni, con su saberposar tan natural como su cutis impoluto e hidrogenado con cargo a los presupuestos de su país, y ese señor bajito que siempre le sujeta la mano como si estuvieran a punto de cruzar un paso de cebra permanente, que tengan la deferencia de visitar a unos plebeyos –en este caso sólo con “y”- como nosotros que apenas tenemos algo que aportar, y menos que decir, a esta sociedad. Lo sé. Siempre habrá algún pastor sin rebaño que me dirá que las naciones y sus economías se sustentan en el trabajo de los peones de base como tú. Venga está bien, y como yo. Una gilipuertez totalmente desmontable. Veréis. Es fácil imaginar que la visita, el cenorrio y los diferentes festejos que se calzaron nuestros dirigentes durante el G20 (a muchos nos cuesta entender el funcionamiento del punto G singular, como para entretenernos con los otros 19) o en estos últimos días a propósito de la visita del vecino dúo sacapuntas, han sido de chupa pan y moja, ¿cierto? Pues –todos conmigo- si a día de hoy hay más parados en Europa que espectadores vieron la final de la Eurocopa, y se han podido costear estas romerías sin apuros, por lo menos para ellos, convendréis conmigo que no les hacemos falta para nada. Ya veréis como el próximo grito en el marketing político será una nueva propuesta de elecciones populares. Es decir, dos docenas de políticos eligiendo entre millones de papeletas, una por ciudadano, a sus futuros gobernados y cada uno a su casa y Dios en la de todos.
Precisamente gracias a Él –y no se aceptan réplicas en este punto- al cierre de estas líneas nos consolamos con una gran noticia: uno de los enfermos a causa de la gripe porcina era dado de alta, a pesar de ser portador del virus asegurando que había reaccionado bien al tratamiento. Una información esperanzadora para un país riguroso donde los haya y muy poco dado a las chapuzas, que ofrece sistemas de diagnóstico tan eficaces como el “me quiere no me quiere”. Gracias a este procedimiento, un paciente al que se le declaró sano una noche fue llamado a filas al día siguiente desde otro hospital diferente, que esta vez había deshojado la margarita empezando por los pétalos pares. Por si las moscas, he decidido ampliar mi factura del móvil para hacer todas mis comunicaciones sociales a través de él, incluido con mi perro Inem. Sé que nunca me fallará y que, aunque no me lo diga, agradecerá que mi
aliento se aleje de su hocico por unos días.
jueves, 23 de abril de 2009
Redes sociales hasta en la comida
Esto de las redes sociales parece no tener límites, siempre y cuando algún estudioso y tenaz arruinador de ilusiones no diga lo contrario. La gente no sólo prepara sus vacaciones, compra un coche o elige su ropa siguiendo las opiniones que se vierten en la red, sino que también escoge restaurante aprovechando las sugerencias de los clientes que ya han probado sus menús. Hace tiempo descubrí Cómete Mallorca y me gustó su propuesta y filosofía. Invitan a que los visitantes opinen y recomienden establecimientos de la isla, destacando puntos fuertes y debilidades de cada uno de ellos. Parece ser que la reputación online cobra cada vez más protagonismo en la empresa. Ahora el proyecto pretende extenderse a otras ciudades españolas y buscan colaboradores.
Para contribuir con la iniciativa aproveché la ocasión para hacer mi recomendación.
Cita postuaria: "Cuando llueve comparto mi paraguas, si no tengo paraguas, comparto la lluvia".(Enrique Ernesto Febbraro)
martes, 24 de marzo de 2009
Hache se escribe con Hache, el 55 mejor blog de Baleares
Aquí va una de autobombo y platillo. Hace algo más de medio año que Hache se escribe con Hache daba sus primeros pasos y hay que ver como hemos cambiado. La fortuna y los elementos -entre vosotros hay unos cuantos de cuidado- han querido que esta humilde morada se haya situado en la posición número 55 del ranking de blogs de Baleares de Alianzo, una de las listas más prestigiosas de la red. Teniendo en cuenta que a finales de 2008 esta bitácora se encontraba en el puesto 189 de dicha clasificación, podemos asegurar que el estado de salud del enfermo evoluciona favorablemente. Y la culpa de todo ello es vuestra.
Muchas gracias a todo@s.
Cita postuaria: "El éxito consiste en obtener lo que se desea. La felicidad, en disfrutar lo que se obtiene". (Ralph Waldo Emerson, 1803-1882)
sábado, 28 de febrero de 2009
Dudemos herman@s
Escuchando el álbum Avalancha de Héroes del Silencio, me detuve en la parte final de la letra del tema Deshacer el mundo. No sé qué ocurrió pero me vi avocado a repetir una y otra vez ese fragmento mientras lo canturreaba con mucho más énfasis que destreza. Y dice así:
Quizá fuera por todo lo que está ocurriendo a nuestro alrededor (debates apañados en televisión, despidos encubiertos por la crisis...) o por pura casualidad, pero el caso es que en un ataque reflexivo impropio de quién os escribe, mi mente -poco acostumbrada a estos alardes- se vio con lucidez suficiente como para relacionar la letra de esa canción de Héroes con las circunstancias que nos rodean, adoptando un actitud crítica con la que encarar el día a día.
O lo que es lo mismo: Cuestionaoslo todo. Ponedlo todo en duda, incluso dudad de que dudéis de todo.
Anticipándome a la inevitable pregunta que sé que os ronda en vuestras cabezas, os confirmo que la semana próxima, sin falta, pido cita con mi terapeuta de cabecera, Haruki de la Mancha.
Cita postuaria: "Casi todos prefieren la mentira por ellos descubierta a la verdad encontrada por otros". (Jean-Jacques Rousseau)
lunes, 9 de febrero de 2009
¿Pero quién te has creído que eres?
Actualización 12/02/09, 15.30h: ¿Pero quién te has creído que eres? II
Esta pregunta va dirigida a ti. Seré breve. A ti mujer u hombre, político, ciudadano, doctor, paciente, católico, apóstata, agnóstico, miembro de otra iglesia, estudiante, empresario, trabajador, parado o pensionista, simpatizante de izquierdas, de centro o de derechas, soltero, casado o viudo... Te recomiendo que te hagas esta pregunta cuando tengas las santas posaderas de censurar la decisión de la familia de Eluana Englaro de acabar con el sufrimiento irreversible de su hija, en estado vegetativo desde hace 17 años. ¿Pero quién carajo te has creído que eres para juzgar a esa familia?. Sólo les corresponde a ellos, como único vínculo de sangre directo, plantearse o no la posibilidad de luchar por una muerte digna para su hija. Si trato de ponerme en su pellejo por unos instantes, y desde ya pongo en duda que me sea posible llegar a imaginar qué pueden estar sintiendo esos padres en estos momentos, no tengo la más remota idea de cuál sería el proceder más adecuado en este caso, lo más justo para ella, y si tendría las agallas suficientes, en el peor de los supuestos, para autorizar la defunción de mi hij@. Pero que no se nos olvide algo muy importante: ni yo ni mis ideas pintamos una regadera en toda esta historia. Tú, a no ser que te apellides Englaro, tampoco.
Exijamos un respeto firme e inflexible de la libertad de decisión de las personas. Si tienes convicciones religiosas, exijamos que puedas ejercerlas sin que te veas coartado por ello ni debas pedir perdón por tus ideas. Y si no las tienes, exijamos idéntico respeto para ti. Si aquel es tu caso, quizá puedas rezar por el alma de Eluana y su familia... pero no te atrevas a juzgarles más allá de la puerta de tu casa. A todo aquel que se dé por aludido tengo el placer de decirle que: ¡no toques más las pelotas con tu opinión! No ha lugar. Nadie te la ha pedido. No queremos escucharla. Deja que la gente decida en paz, mientras tú haces lo propio con tu vida, junto a los tuyos. Basta ya de aleccionadores rancios de una sola verdad. Respetemos la capacidad de autogobierno de las personas, por difícil que nos resulte entender sus circunstancias. Si, como debe de ser, defiendes tu integridad e ideales con uñas y dientes, ¿a qué leches responde que quieras entrometerte en la vida de los demás?. Que te quede claro: no tienes derecho.
Punto, pelota.
Cita postuaria: "El límite bueno de nuestra libertad es la libertad de los demás".(Jean Baptiste Alphonse Karr, 1808-1890)
martes, 3 de febrero de 2009
Rescue me
Hace unos días vino a verme alguien a mi trabajo. Un compañero me alertó de que me estaba buscando un tal Walter (nombre ficticio) que, según decía, aseguraba conocerme. Le cité para unos minutos más tarde, justo después de cumplir con unos asuntos profesionales ineludibles. Antes de finalizar mis obligaciones ví pasar a un tipo desconocido pero familiar a la vez. Conseguí recordar quién era poco después. Varios años atrás se me presentó en la oficina. Era un tipo de mi quinta, de origen sudamericano y empeñado en buscarse un hueco en nuestra jungla profesional. Me dijo que era "un apasionado del deporte" y que estaba convencido de que "podía aprender rápido y hacer carrera en la formación de los más jóvenes". Se expresaba con enorme educación, a veces excesiva, y siempre finalizaba sus frases con una sonrisa en los labios. Después de aquella primera toma de contacto le perdí la pista.
Ahora, años más tarde, su aspecto apenas ha variado. Su comportamiento sigue siendo exquisito. Venía a ofrecer sus servicios, esta vez con más premura. Durante todo este tiempo había trabajado de todo: mozo de almacén, camarero, repartidor, organizador de eventos... Mientras ocupaba todos aquellos puestos de trabajo su ilusión se mantuvo intacta. Aparenta ser un tipo de convicciones firmes. Aquella ilusión era el motor que le empujaba a buscar su lugar en el deporte profesional, de la misma forma que otros muchos lo intentaron con éxito antes que él. O no. Walter siempre te cede la palabra y pide perdón antes de ofender, para cobrar ventaja por si llegado el momento le traicionaran sus impulsos. "Si no es mucha molestia" o "si te parece bien" son sus encabezamientos de frase predilectos. Quedamos en vernos nuevamente para que me deje su currículum y yo pueda facilitarle un par de contactos con los que llamar a algunas puertas. Posiblemente ya no haya nadie tras esos umbrales. Muchos no abrirán a su llamada por traspaso. Razonable. Otros no lo harán por hijos de puta. Miserable. Que le escuchen es importante para la autoestima de Walter. Lástima que no sea suficiente.
Hoy, puntual como las rodillas ovales de Lewinsky muchas felaciones atrás, ha acudido a nuestra cita. Ha sido breve. Parecía no querer abusar, increiblemente discreto a pesar de su deseperada situación. Desde mi atril privilegiado, mientras nos despedíamos le he deseado mucha suerte y que no dude en buscarme si me necesita. Después me he ido a casa a comer caliente. "La vida sigue", me he dicho. "Sobre todo la mía", me he corregido después. Walter tiene ganas de buscarse la suya con dignidad. Walter hoy es Walter. Mañana yo puedo ser Walter, y pasado él puede estar en mi lugar. Porque con trabajo la suerte llega... Pero para eso siempre necesitas que alguien confíe en ti y que ningún malnacido quiera utilizarte de felpudo o sacudirte con el mismo desprecio con el que lo hace con su prepucio tras miccionar -por que estos no mean, contaminan-. Es una estupidez olvidarse de que hoy en día hay Walters a toneladas. Una cosa es pensar que vamos a salvar el culo de todos aquellos con problemas que se topen con nosotros, y otra muy diferente es escudarse en un "lo siento pero yo no puedo hacer nada; la vida es así", para escurrir el bulto antes de entonar un "tonto el último" introspectivo, pero con dos bemoles.
Se despide, Héctor... o Walter, vosotros sabréis.
Cita postuaria: "La caridad es humillante porque se ejerce verticalmente y desde arriba; la solidaridad es horizontal e implica respetuo mutuo". (Eduardo Galeano)
Arturo Pérez-Reverte sigue reinando en su corte
Días atrás tuve el placer de recuperar uno de mis mejores hábitos de lectura, apenas ejercitado en los últimos tiempos. Me estoy refiriendo, ni más ni menos, a los artículos del genial y mordaz Arturo Pérez-Reverte. Concretamente, dentro de su serie de escritos bajo el título "Patente de corso", que aparecen en el suplemento dominical XLSemanal, disfruté de lo lindo con su última publicación llamada "Amor bajo cero", de índole autobiográfica. Casi me había olvidado de lo cojonudamente bien que junta las palabras este tío (como veréis intento adoptar su tono directo pero sin éxito), mientras otros juntaletras nos proponemos hacer lo propio a escala inferior -perdón por el lapsus-, muy inferior. Pero cuando un pájaro como éste, además de lograr una implacable armonía, consigue transmitir un mensaje tan contundente y claro, la cosa se nos complica la leche al resto de aspirantes a etiquetadores de códigos de barras. Como "lo importante es participar", como decía Calígula creo recordar, no nos queda otra que seguir aprendiendo de los grandes maestros.
Aquí podéis encontrar sus columnas semanales que no tienen desperdicio. No se salva ni el apuntador en su cruzada contra los hipócritas que nos rodean y el establishment imperante.
Cita postuaria: "En literatura no hay temas buenos ni temas malos, hay tan sólo temas bien o mal tratados"(Julio Cortázar, 1914-1984)
martes, 20 de enero de 2009
También en 2009, PocoMás Magazine
Hace días que está en circulación en la isla el primer número de 2009 de PocoMás Magazine. Como ya sabéis, en ella podréis encontrar entre otras muchas y variadas cosas, una columna de opinión firmada por mi -más de uno (dos) duda de la autoría- que este mes he titulado "Hay más fantasmas que sábanas" y en la que recupero el contenido de una entrada que publiqué en este blog hace semanas. Meses atrás despedí a mi gurú de las letras, mi speechwriter (no pude tolerar que lo expulsaran de la guardería). Ahora, sólo ante el teclado, sabréis lo que es bueno.
viernes, 12 de diciembre de 2008
'Miconsejos' para el fin de semana
Estas son algunas de mis sugerencias para que "desempleéis" parte de vuestro tiempo de esparcimiento dominical. Sed felices hasta allá donde os permita el euribor...
-Música: ¡¡¡Muy, muy interesante!!! Os recomiendo dos radios virtuales en las que podréis elegir a golpe de clic la música que queréis según el criterio que más os interese (artista, estilo, época, idioma...): Rockola.fm y Yes.fm. Estoy enganchadísimo desde que las conozco. Recomendable para todos los públicos.
-Lectura: Un interesante artículo del eurodiputado Ignasi Guardans (CiU) sobre la autobiografía de Sidney Poitier, inmaculado actor que protagonizó, entre otras obras maestras, "Adivina quién viene esta noche" (Stanley Kramer, 1967)
-Información: Para todos aquellos que tenéis la desgracia de coger un avión con asiduidad, os dejo este video informativo sobre las normas de seguridad a las que os debéis someter en los controles y a las que no.
-Por tu bien: Aquí os dejo unas recomendaciones simples pero efectivas para intentar dar esquinazo a la idiotez, por cortesía de Angel María Herrera. ¡Sé más rápido que la imbecilidad!
martes, 9 de diciembre de 2008
"Marcas blancas ahora que manda un negro" en PocoMás Magazine
No se escriba más. Leed, juzgad y sentenciad. Este monotribunal, para algunos simiotribunal (sé de alguien que me reclamará este ©) acatará la sentencia del jurado popular.
Cómo cambia todo y a qué velocidad (esta frase no es mía, se la copié a Bibiana Fernández). Años ha, ni el más sobresaliente de los master del universo summa cum laude por la Universidad de Harvard, hubiera dado un duro por las llamadas marcas blancas, low cost o, pa’ ti y pa’ mi que somos más austeros, “marcas pa’ los con poca guita”. Pues ahora resulta que los productos más económicos son los más in y cuentan con una acogida sensacional, traspasando la frontera de las capas sociales más humildes. ¡Tócate un pie -pido prudencia-, Mariano! (frase hecha sin ánimo de ofender al PP). Hasta hace un par de años si te hubieras paseado por Jaume III con un blazer (o americana, ¿a que soy divino?) de serie B te hubieran deportado a Guantánamo en piragua, remando desde El Portitxol y sin escalas. Y te estarás preguntando, ¿a dónde quiero ir a parar?. Pues ni idea, a mi me han dicho que tengo que “currarme” unas líneas y en eso estamos. Dicho esto, y tras tomarme mi medicación diaria, me encuentro en la situación de poder afirmar que las tornas han cambiado y ahora todo lo que sea low cost, o sea, barato a rabiar, es lo más mejor y aquel que no lo aproveche “castigadito cara a la pared”, como dice mi sobrino político cuando tras un “¡Mira aquello!” le birlo unas McCain (está claro cuál hubiera sido el lema de haber salido presidente: “Una patata de país”).
Ha llegado el tiempo en el que gastarse tres euros en una camiseta o t-shirt, veintiuno en unos jeans -¡quién me ha llamado fantasma!- y 12.99 en unas zapatillas es de lo más fashion que te puedas echar a la cara. Por supuesto, siempre a la zaga de una sensacional crema antidescolgamiento de jeta, con saliva de chihuahua y encimas de hígado de colomí jove, que ante todo revitaliza tu tarjeta de crédito cuando al pasarla por caja, le entra el mismo tembleque que a la Obregón en el casting para el papel de espada en la Guerra de las Galaxias. A estas alturas de la película, y plagiando parte del comentario que días atrás me hizo una simpática operadora (disculpo al 2% de las miles que marcan tu número cada mes porque no disfrutan haciéndolo) os debo advertir que “por sentido común no me viene nada”. Quizás, y esto es un suponer exento de malicia –frase que suele preceder a toda buena rajada que se precie-, si hubiéramos recurrido un poquito antes a los productos a bajo precio en vez de centrar nuestras aspiraciones en un bolso de Uy Valeunmonton o un pantalón de Bramani, tal vez se hubiera logrado reprimir aquella codicia suicida, que llevó a unos pocos hijos de bidé a crear esa gran mentira financiera, que el resto de infelices nos hemos tenido que tragar como menú diario, sin derecho a vino ni gaseosa.
Siempre he sentido cierto interés por aquellos que en ocasiones han procurado desmarcarse del grupo, pero sin exagerar. No me acabo de ver liquidando a compañeros de oficina como método antiestrés o haciendo gárgaras al saborear una caña en la barra del bar. Una cosa es salirse de la fila de vez en cuando, y otra muy distinta dar el cante jondo sin acompañamiento. Saltándose a la torera este principio, el pueblo ha desafiado al sistema y mientras a ritmo de soul hemos puesto un Obama en nuestras vidas, una blanca luz ha ido iluminando nuestros hogares entonando versos de esperanza musicados bajo la batuta de Hacendado, Lidle o Carrefour. Cuando las riendas del planeta recaen en un afroamericano –un negro, abuela; ¿Ves como no me olvido de ti?- nosotros los españolitos y españolitas, catalanes y catalanas, vascos y vascas, compostelanos y compostelanas, leperos y leperas, manacorins y de Biniali… nos tiramos al consumo –suena mal, ¿verdad?- de las marcas blancas. Si se cosca es nostro Barack, n’hi haurà per tot. Hasta aquí puedo leer que si no el tito Amancio se me altera y me sube el precio de ese jersey tan logrado, que me hace un tipito estupendo. ¡Zara: espérame y no me cierres tus puertas que sabes que soy tuyo!.
martes, 2 de diciembre de 2008
La música comprometida no tiene precio...
A veces la buena música viene acompañada de una letra insuperable. Pasen, escuchen y vean... Suena el Dear Mr. President de Pink.
Cita postuaria: "La música que no describa algo no es más que ruido" (Parménides de Elea)
lunes, 1 de diciembre de 2008
Hache se escribe con Hache, elegido blog del día
Para acompañar dicha nominación han reproducido una breve entrevista que podéis encontrar fácilmente al pinchando aquí. Aquellos más perezosos u ocupados podréis acceder a la elección-entrevista desde el mismo enlace, pero esta vez descendiendo hasta localizar la entrada del blog del día correspondiente al 1 de diciembre.
Gracias pues a la gente de Blodeldia.org y, como no, gracias también a todos los que habéis pasado hasta la fecha por Hache se escribe con Hache -incluso tú que blasfemaste tras visitarme-, porque una pequeña parte de este humilde reconocimiento os corresponde a cada uno de vosotros. Conviene reiterarlo: una pe-que-ña parte; el resto es todo mérito mío porque el tiempo lo he puesto yo y la rigurosa selección de temas -vía moneda al aire a cara o cruz- también.
Besos y abrazos para tod@s.
Cita postuaria: "La proeza no consiste en llegar a la cima sino que al estar ahí puedas ver a los demas de tu tamaño." (José G. Berlanga)
jueves, 27 de noviembre de 2008
Hay más fantasmas que sábanas...
A veces empezamos o acabamos los días de mejor o peor manera dependiendo de algún pequeño detalle o anécdota, que a pesar de su escasa importancia puede inclinar la balanza de uno u otro lado. A mí no me miréis; esto está montado así e igual que la imbecilidad, ocurre sin avisar y no hay que darle más vueltas. Precisamente os voy a hablar de un candidato al gilipuertas de oro de la academia.
Situaros. Entro en uno de los bares a los que acudo habitualmente -este dato quizás no sea muy preciso pero sólo hago que imitar a nuestros referentes actuales-. Antes de llegar a la barra ya tengo mi café servido sin articular palabra, y de propina me cae una sonrisa de cortesía del camarero que ciertamente no le daría para ganar el premio profident del día. Tomo asiento y cojo el primer periódico que diviso al alcance de mi mano, asegurándome de que para apropiarme de él no necesito ayudarme de mi codo. Es media tarde, no tengo ganas de guerra y me da mucha más pereza tener que firmar la paz. A tiro de estornudo se encuentra una pareja de tipos que no reconozco, a pesar de que por el volumen de su conversación diría que están ansiosos por que entremos en la misma. La cosa sigue tal que así:
-Pues no sé que hacer, tío. Creo que le diré que me marcho el 'finde' con los colegas sin más. Hace tiempo que lo tenemos planificado -dice el sujeto paciente-.
-Lo que tienes que hacer -mal asunto cuando empezamos así- es decirle: "Mira tía, el viernes me las piro y hasta el domingo no estaré disponible" -suelta el sujeto impaciente al que sólo le podía reprochar que no hiciera el gesto de retorcer el pescuezo de un palomo con sus manos.
Viendo los derroteros por los que parecía encaminarse la conversación privada convertida en mitin verdulero, decidí abstraerme. Y lo logré, aunque fuera por espacio un par de segundos. Entonces, el macho de la especie ibérica, dados los salchichones que hubiera dado de sí después de un buen San Martín, se decolgó con una reflexión digna de un memo condecorado con honores.
-A las tías hay que marcarles el terreno desde el principio. ¿Sabes lo que hago yo? -observé como se nos contagiaban las arcadas al resto de clientes afectados por la onda expansiva producida por ese prodigio de la era cromañón-. Yo se lo digo muy clarito: esto es lo que hay y si no te gusta tiene dos trabajos, mosquearte y des... 'loquesea'- lanzó el tigre salvaje al que la selva se le queda pequeña cuando se pone a marcarla con su orina.
A todo esto, y ayudado de un esponjoso croissant para amortiguar las galletas verbales de su amigo y apuñalador a tiempo parcial, el sujeto paciente (hasta la médula) no articulaba palabra. Y hacía lo correcto. Cuando intentas interceder por alguién cuyo coeficiente intelectual se le va entregando a plazos, lo más probable es que quedarse en silencio te haga salir victorioso. La ley del mínimo esfuerzo, chatín.
Entre bocado dulce y sorbo amargo, el Atila de las relaciones personales seguía erre que erre con su teoría de la gravedad: -Oye, que si se enfada no es nada grave, ¿eh?- argumentaba el valiente capullo... en flor silvestre. -Yo siempre digo una cosa: hay más mujeres que longanizas. Eso no es problema- concluyó el obama de la vida en pareja.
En los instantes siguientes logré alejarme de los briconsejos del gurú del amor en primera persona. Mientras navegaba sin rumbo entre las páginas del Marca -a ciertas horas mis facultades limitadas me impiden completar los sudokus del Wall Street Journal- una voz femenina se fue apoderando del ambiente. Giro mi cabeza en dirección a los pili y mili y observo como una chica de la misma edad se sienta en su mesa. Acto seguido, terminator toma las riendas de la conversación y lejos de coger el toro por los cuernos pregunta con voz dulce cual ventrílocuo:
-Dime cari, ¿qué quieres que hagamos esta noche?. La próxima vez me toca escoger a mí, ¿vale?-.
Yo no daba crédito. Chuck Norris le cedía el mando de la operación a Miss Rehén 2008. Si es que ya se sabe, "dime de qué presumes... y te diré que coche tienes".
Cita postuaria: "El cobarde sólo amenaza cuando está a salvo" (Goethe)
miércoles, 26 de noviembre de 2008
"Café y Más" es mi recomendación de la semana
Café y más es un blog muy interesante obra del palmesano Jesús Cortés. En él encontrarás multitud de sugerencias gastronómicas que nos ofrece la isla, acompañadas de fotografías de los diferentes menús degustados y la correspondiente valoración del servicio que ofrece cada cafetería, con sus pros y sus contras. Es muy útil para ir variando los lugares habituales en los que disfrutamos de nuestra vida social. Elegir qué tomar, a qué hora y dónde es una de sus múltiples utilidades.
martes, 25 de noviembre de 2008
Sorpresa, sorpresa
El próximo lunes, día 1 de diciembre, os tengo preparada una sorpresa. Estad atentos porque tal vez os guste, por la parte que os toca...
Besos y abrazos.

























